La selección de la vendimia

En época de vendimia a menudo nos preguntan qué cosas hacemos para poder elaborar la diversidad de tipos, estilos y variedades de vinos que ofrecemos. Hemos pensado que la exigente cosecha 2016 es ideal para explicar un poco los tres pilares que sostienen la calidad de la producción y la elaboración en la bodega.

Primero y más importante, trazar el vínculo entre la viña y el vino

La primera selección de parcelas de viña para la elaboración de un vino en la bodega se hizo en 1996, ¡hace veinte años! Se buscaban viñedos de Garnachas y Cariñena en cultivo tradicional de más de 20 años de edad, equilibradas y de bajo rendimiento de producción.

 

Actualmente esta selección también incluye viñas modernas de las variedades Cabernet Sauvignon y Syrah de edad superior o muy cercana a las dos décadas. Esta producción premium se destina exclusivamente a la producción de todos los vinos con crianza, especialmente los Llàgrimes de tardor, siendo también la base para elaborar Clot d’encís blanco y Clot d’encís tinto. Como novedad de esta cosecha destacamos la incorporación del Macabeo en esta selección con el propósito de hacer una nueva elaboración.

La selecció de la verema 2016

La selección se hace entre finales de julio y principios de septiembre mediante la visita a pie de viña de las parcelas candidatas.

 

 

Daniel Valenzuela, adjunto a la dirección técnica y técnico de producción, es el responsable de la selección sobre el terreno y nos dice que “la elección permite hacer una diferenciación en calidad importantísima, asegurando unas vendimias de características homogéneas y que se intentarán cosechar en el momento óptimo.”

 

Más recientemente hemos implementado nuevas selecciones de viñedos de las variedades Garnacha, Macabeo y Syrah de más de 10 años de edad y con una producción inferior a las 10 toneladas por hectárea para uva blanca, y a 8 para uva tinta. Estas vendimias completan la producción para elaborar todos los vinos Clot d’encís, incluyendo el Clot d’encís rosado y el Clot d’encís blanco de tintos, así como también el tinto Novell de Bot.

Segundo, cosechar la uva en el momento óptimo y en las mejores condiciones

El seguimiento de la maduración de la uva y el establecimiento de directrices para cosecharla y transportarla hasta la bodega también son determinantes para preservar la calidad que queremos obtener.

 

La naturaleza de las añadas, siempre diferentes entre sí, el tipo y variedad de uva, el vino a obtener y las condiciones climatológicas durante los días de vendimia son las principales variables que la dirección técnica de la bodega tiene en consideración para escoger el momento y las condiciones para cosechar cada variedad y calidad. Pongamos algún ejemplo.

 

El fuerte calor que hemos sufrido durante los primeros 15 días de esta campaña nos han obligado a restringir la cosecha y recepción de la uva blanca de viñas seleccionadas a las primeras horas de la mañana y en el caso de la vendimia mecanizada, empezar a cosechar de noche, como ya sucedió en 2012.

 

 

Joaquim Enric Aguiló, socio productor de uva y presidente de la cooperativa, nos dice que “el compromiso de las personas productoras de uva con las exigencias del calendario de vendimia es altísimo desde hace muchos años, y es uno de los puntos fuertes de la calidad que obtenemos”.

 

Y por último, el tercer pilar: separar variedades y calidades

 

“Recibir y elaborar por separado cada una de las 16 variedades de uva que cultivamos es un objetivo permanente” nos dice Amparo Amaro, directora técnica y enóloga de la bodega.

 

 

También lo es separar las diferentes calidades de cada variedad y desde luego separar aquellas vendimias que presentan algún defecto enológico y/o alteración sanitaria.

 

Esta política nos permite obtener un alto estándar de calidad en los vinos Brau de Bot y también nos permite seleccionar vinos monovarietales de gran calidad, sobretodo para los Plana d’en Fonoll.

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